Poesía Española del Siglo XX
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en
tu nada recoge estas mis quejas,
Tú
que a los pobres hombres nunca dejas
sin
consuelo de engaño. No resistes
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi
mente más te alejas,
más recuerdo las
plácidas consejas
con que mi ama
endulzóme noches tristes.
Adjunto documentos sobre Modernismo
No hay comentarios:
Publicar un comentario